Archivado en: ¿Qué sobre mí?
Sin duda, esta no es una comedia romántica. De serlo, hace años hubiera conocido a Mcdreamy… o es que apareció y como siempre, nunca me percaté. Hoy es uno de esos días en que los litros de helados, las palomitas y los kleenex serían mis mejores compañeros. Un momento, ¿dije este día? Está bien, mentí, quise decir, estos días.
Sin duda, esta no es una canción de amor. De serlo, hace tiempo estaría tarareándola y hartando al mundo con comentarios de esos que sólo salen de una boca enamorada, de esos deliciosa y nauseabundamente ridículos, de esos cariñitos que suenan a mariconéz. Un momento, ¿de dónde viene esa balada con feelings a lo Jannette Chao?
Sin duda, esta no es esa novela romántica. De serlo, mi pensamiento estaría ocupado por un nombre, mis manos tendrían la medida de un cuerpo, mis labios un sabor y mi sexo se habría acostumbrado a tenerlo cerca. Un momento, ¿quien escribe soy yo o una Ángeles Mastretta de saldo?
Sin duda, esto no tiene que ver con que mis ganas de sentir bonito. De ser así, me la pasaría emocionándome por cada muestra de interés. No me romperían la estabilidad las declaraciones de los nuevos novios ni volvería a encontrarte deliciosamente… “eso”. Un momento, ¿estoy declarando sin tapujos que quiero enamorame? ¿Que lo que necesito es esa jodidamente increíble sensación de regreso a mi vida?
Sin duda, todo esto tiene que ver conmigo… y más que conmigo y mis necesidades y necedades, con mis ganas de volver a amar. Un momento, ¿hay alguien allá afuera?
Is someone out there? – Eden Espinosa – Maury Yeston songbook
2 comentarios por mucho
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Mi estimadísimo.
Tal vez sigan con textos escritos por otros, pero que a fin de cuentas proyectan las necesidades del lector. En este caso retomo algo que tal vez sobresaltaría por ser fuente. Se trata del libro del Eclesiastés de la misma Biblia. Tal vez de las reminiscencias maristas de un servidor:
Todo tiene su tiempo y su momento cada cosa bajo los cielos:
Su hora de nacer y su hora de morir;
su hora de plantar y su hora el arrancar lo plantado.
Su hora el matar y su hora de curar.
Su hora el derruir y hora de el construir.
Su hora el llorar y su hora el reir.
Su hora el lamentarse y su hora el danzar.
Su hora el lanzar piedras y su hora el amontonarlas.
Su hora el abrazar y hora el abstenerse de abrazos;
Su hora el buscar y su hora el extraviar.
Su hora el guardar y su hora el tirar.
Su hora el rasgar y su hora el cocer.
Su hora el callar y su hora el hablar.
Su hora el amar y su hora el odiar.
Su hora la guerra y su hora la paz.
Eclesiastés 3, 1-8
Quizá estés en lo cierto, tal vez esté llegando por tí algunas de las horas que se mencionan.
En algún otro comentario, nuevamente compartiré un párrafo de una novela que plantea esas sensaciones internas que llegamos a tener. Recurriré a la vieja libreta para ver ese momento histórico en que decidí registrarla.
*****
Estupenda cita. Cierto, cierto, cierto. Uno debe tomarse su tiempo para llorar, para enterrar el dolor y volverse a vestir de fiesta. Y entonces, sólo entonces, las cosas suceden.
Espero ansioso el párrafo del que hablas. ¿Sabes qué sería grandioso? Que lo contextualizaras con ese momento histórico del registro.
comentario por RRW Mayo 10, 2008 @ 3:54 pmBueno mi estimidísimo,
Definitivamente el contexto histórico implicaba en aquel entonces la búsqueda, el anhelo. Definitivamente nuestra necesidad de amar está en nuestra propia naturaleza.
No hay ni habrá en ningún momento alguien que no se deje impulsar por alguien en la vida para lograr eso que llamamos sueños de amor. ¿Quíén acaso no ha experimentado eso que alguna vez leí en una novela? – Las payasadas del amor.
Somos seres que de lo meramente visual aterrizamos en la situación de lo kinestésico. Esas sensaciones que en un momento dado van de la piel hacia los sentimientos. ¿Es que acaso los sentimientos no alimentan al espíritu? Amamos, indudablemente. Somos seres de amor.
La cita que te prometí es muy larga y está escrita por nada más y nada menos que Marguerite Yourcenar. No es una reflexión de algún personaje de alguna de sus novelas, no, se trata de un pensamiento de escritora y como la potencialidad de la persona correcta a tu lado te lleva a eso que muchos llaman simplemente mi PAREJA y que curiosamente pocos asumen como el gran compromiso de vida más que el capricho o la comodidad.
Comparto el pensamiento de Yourcenar:
-”Pero aun la dedicatoria más extensa es una manera bastante incompleta y trivial de honrar una amistad fuera de lo común. Cuando trato de definir ese bien que ha sido dado desde hace años, advierto que un privilegio semejante, por raro que sea, no puede ser único, que debe existir alguien siquiera en el transfondo, en la aventura de un libro bien llevado o en la vida de un escritor feliz, alguien que no deje pasar la frase inexacta o floja que no cambiamos por pereza; alguien que tome por nosotros los gruesos volúmenes de los anaqueles de una biblioteca para que encontremos alguna indicación útil y que se obstine en seguir consultándonos cuando ya hayamos renunciado a ello, alguien quien nos apoye, nos aliente, a veces que nos oponga algo; alguien que comparta con nosotros con igual fervor los placeres del arte y de la vida, sus caminos siempre insólitos y nunca fáciles; alguien que no sea ni nuestra sombra, ni nuestro reflejo, ni siquiera nuestro complemento, sino alguien por si mismo, alguien que nos deje en completa libertad y que nos obligue, sin embargo, a ser plenamente lo que somos.”-
Marguerite Yourcenar
Notas a Memorias de Adriano.
Raúl, creo que ahora esta cita toma otro momento histórico. Creo en el fondo que me atreví en su momento en querer ser ese alguien para alguien. No se si lo aquilató, pero al menos si busqué el estar ahí, en la payasada del amor, para que el otro se hiciese un mejor ser humano. Definitivamente, este pensar de Yourcenar hoy en día toma otro matiz, antes buscaba y anhelaba el amor, lo encontre tratando de ser ese alguien para el otro y hoy a la lejanía, mi corazón tiene una paz por haberlo vivido.
Las payasadas del amor valen la pena. Solo hay que estar listo para ellas.
*****
Gracias por la cita tan bella… Mira nada más, a mi la Yourcenar también me trae a la mente recuerdos, muchos recuerdos. Es gloriosa.
Pero, ¿sabes qué es lo mejor de este comentario? todo lo que sé está detrás. Me encanta poder leer este retrato de una noche calurosa y desvelada, me encanta poder encontrar tantos significados, me encanta leerte y saberte cada día más fuerte, cada día más entero y dueño de ti. Es un placer haberte encontrado. Gracias, gracias, gracias.
comentario por RRW Mayo 11, 2008 @ 5:35 am