Archivado en: ¿Qué sobre la gente?, ¿Qué sobre la vida?, ¿Qué sobre las relaciones?
Sin temor a equivocarme, las relaciones interpersonales son un tópico por demás complejo. Nadie nos ha enseñado cómo experimentarlas de una manera sana, disfrutable y con miras hacia un futuro. Pero igual, nos dejamos llevar como hojas al viento anteponiendo a ellas el nombre del amor, no como cualidad, sino como pretexto. Un pretexto deliciosamente pendejo y enteramente justificable.
Alguna vez leí que en las historias debía existir un precio que pagar para llegar a su final (la felicidad, por nombrar uno manoseado por todos) puesto que lo que es gratis, no vale la pena. Así, centenares de historias han pasado por nuestros ojos y oídos legitimizando tal situación. Es más, crecimos con la idea de que lo que hemos venido a hacer en este espacio y tiempo es amar. ¿Y no es hermoso el pensarlo y hacerlo verosímil?
Sin embargo, el problema (porque sí, gente, es un problema) consiste en el altísimo precio que estamos dispuestos a pagar por vivir una inolvidable experiencia. Desde violencia física hasta la emocional (que parte más el alma que un mismo golpe) hasta renunciar a nuestra propia integridad y coherencia por satisfacer a un otro. ¿Y no es eso lo que nos explicaron que debía ser?
Afuera y por donde sea, nos bombardean historias alucinantes de amor “perfecto”, amor “del bueno”. ¿Qué cuántas lo son? Me atrevería a pensar que mucho menos de las que creemos. Los psicólogos nos hablan de un amor pasional que dura algunos años, pero… y después, ¿qué? Después ni el sexo, ni la química, ni hechizo macumbero funciona sin la empatía y la compasión que deberíamos sentir por el otro.
Con cierta curiosidad miro cómo a mi alrededor la gente me habla de esa necesidad de tener un alguien en su vida. Y cuando pregunto las razones, todas ceden en el segundo argumento. Pero, ¿quién soy yo juzgarlos? Creo que en este mundo donde la soledad es la verdadera enfermedad que nos rodea, no queremos ver más allá de lo evidente y preferimos conformarnos con lo que nuestro entorno nos dice es lo correcto. Y ahí se engarza la “necesidad” del amor.
“La gente afortunada es la que necesita de alguien más” repite el clásico musical, y yo lo comparto con sus incisos en letras chiquitas. La verdadera gente afortunada no es la que se empeña en buscar su otra mitad, ni la que a costa de no estar sola está dispuesta a sufrir interminablemente. El amor ni siquiera se acerca a eso. El amor tiene que empezar en uno para ser digno de poder compartirse, ese es quizá uno de los detalles más importantes. La verdadera gente afortunada es la que encuentra en un alguien completo un afecto fidedigno, respeto incondicional y compromiso para iniciar un camino compartido. Lo otro es un juego, un capricho, una patraña validada socialmente.
Sí, todo tiene un precio, pero el precio no sólo radica en luchar por lo evidente y lo común. El precio es interno, y mucho más alto que cualquiera emocional o económico que inmiscuya a otro. El precio es lograr estar bien con uno mismo. El precio es aceptar tus altas y tus bajas y ser capaz de aceptarlas en un alguien más. Ese es un primer paso. Lo demás ya es harina de otro costal. Así podremos ser capaces de decir con todas sus letras que somos gente. No pedacería, no corazones, no noches furtivas. Gente. Gente que, entonces sí, necesita de alguien más.
People – Movie Cast – Funny Girl
1 comentario por mucho
Deja un comentario
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Pues si, vaya que Freak Show se acerca a su final.
Es cierto que el amor interno es la piedra que debe apuntalar el proceso de amor, el cual comparto contigo, debe considerar el hecho de compartirse y crear.
Quizá sea cierto lo que Julien Green escribía en una ocasión:
“Me parece que lo más importante que hacemos en la vida es amar. Lo demás casi no cuenta”.
*****
Y creo que difiero, porque eso que dice “no contar”, es lo que adereza nuestra historia, ¿qué no?
Abrazo.
Comment por RRW Junio 4, 2009 @ 7:37 pm