Archivado en: ¿Qué sobre mí?
Sin duda, esta no es una comedia romántica. De serlo, hace años hubiera conocido a Mcdreamy… o es que apareció y como siempre, nunca me percaté. Hoy es uno de esos días en que los litros de helados, las palomitas y los kleenex serían mis mejores compañeros. Un momento, ¿dije este día? Está bien, mentí, quise decir, estos días.
Sin duda, esta no es una canción de amor. De serlo, hace tiempo estaría tarareándola y hartando al mundo con comentarios de esos que sólo salen de una boca enamorada, de esos deliciosa y nauseabundamente ridículos, de esos cariñitos que suenan a mariconéz. Un momento, ¿de dónde viene esa balada con feelings a lo Jannette Chao?
Sin duda, esta no es esa novela romántica. De serlo, mi pensamiento estaría ocupado por un nombre, mis manos tendrían la medida de un cuerpo, mis labios un sabor y mi sexo se habría acostumbrado a tenerlo cerca. Un momento, ¿quien escribe soy yo o una Ángeles Mastretta de saldo?
Sin duda, esto no tiene que ver con que mis ganas de sentir bonito. De ser así, me la pasaría emocionándome por cada muestra de interés. No me romperían la estabilidad las declaraciones de los nuevos novios ni volvería a encontrarte deliciosamente… “eso”. Un momento, ¿estoy declarando sin tapujos que quiero enamorame? ¿Que lo que necesito es esa jodidamente increíble sensación de regreso a mi vida?
Sin duda, todo esto tiene que ver conmigo… y más que conmigo y mis necesidades y necedades, con mis ganas de volver a amar. Un momento, ¿hay alguien allá afuera?
Is someone out there? – Eden Espinosa – Maury Yeston songbook
Archivado en: ¿Qué sobre la gente?
Hoy aprendí varias lecciones acerca de los hombres:
1.- Los hombres mentimos por mentir. Nos encanta andar por ahí diciendo bravuconadas para quedar bien con no-sé-quién. Como si a ese no-sé-quién de verdad le valiera de algo.
2.- Los hombres solemos ser unos maricones a la hora de la verdad. Dicen que nos da frio, lo cual es verdaderamente irónico con los calores que inundan esta ciudad y con los que dicen que llevan en sus entrañas.
3.- Los hombres solemos creernos totales. Sentimos que somos lo más. Que pena, ni cerca estamos de eso. Mucho menos todos esos que pululan en la red y se han creído Dioses terrenales. Hay una palabra para ellos: ternurita.
4.- Los hombres pensamos que podemos mirar “bragueteramente” a quien sea menester no más por nuestros cojones. ¡Dios! ¿Qué le ha pasado a la clase?
5.- Y podría seguir… Oh sí… Pero tal como me he cansado de citar a la Mastretta, los hombres queremos todo desde que nacemos, y no sabemos cómo pedirlo. Hay sólo un pequeño detalle, no todos lo merecemos. Porque si hasta la basura se separa, no veo por qué los hombres no.
Hombres – Fangoria – Naturaleza muerta
Archivado en: ¿Qué sobre los amigos?
Hay situaciones increíbles y que tengas a lado a guerreros dispuestos a partirse la cara junto a ti, a seres geniales que te adivinen con la mirada, que te abracen y sientas esa franqueza que te da la certeza de no perder nada, con los cuales te permitas ser tan salido o inmaduro y aún así saberte querido, protegido, respaldado y respetado.
Es una suerte y una maravilla que por causalidades de la vida nos encontremos y que con su ayuda, mis amigos, nos permitamos hacer mucho más divertido el camino.
“Is tru”, somos bien odiados y juzgados por liosos, pero nosotros… nosotros nos queremos tanto y los demás… los demás nos dan igual.
With a little help from my friends – Movie Cast – Across the universe
Me dijeron que este es un buen mes. Y espero que así sea. Siento que así será. Como en mucho tiempo, no me sentía tan vivo, tan divertido, tan positivo y tan coherente. Sí, sólo es al paso del tiempo cuando tienes oportunidad de aquilatar lo que has hecho y ver si sus consecuencias te permitieron acreditar.
Me dijeron que este momento se llama limbo. Es el límite para continuar o cambiar de rumbo, aunque en ese caso, tarde que temprano cederá. Pero siento que algo más viene. Sé que están muy cerca los cambios. Puedo olerlos. Algo viene. Lo sé.
Me dijeron que los vientos debían traer cosas buenas. Y me harán muy feliz, lo quiero, lo necesito. Yo estoy expectante. Es momento de disponer el cuerpo, la mente, el corazón, el alma. Es momento de darle un giro a la historia, de llenarlo de nuevos personajes y tramas. Es momento de tener otra maleta en otro portal… es momento.
Så Hvad Sker Der Un – Danish Cast – Evita
Ahí está el puente, ahí está el fuego. Ahí está la trampa que viví por tanto tiempo. Ahí estás tú. Ahí estoy yo. Sí, este es el punto donde no hay regreso.
Me acuerdo que tuve un sueño. Un sueño donde tú y yo éramos los protagonistas. Un sueño que acaricié un día tras otro. Un sueño que me negué a dejar perder porque me compré el bolero de “la esperanza es lo último que muere”. Pero el amor no. Y la esperanza se fue. Tal vez hace años me abandonó y subarrendó. Desconozco a quién, aunque me inclino por pensar en la comodidad.
No tengo que decirte lo que eres, no tengo que decirte lo que siento, ni su calidad, ni su intensidad. Hoy (de nuevo) no es por ti, sino por mí, para mí. Hoy en este lugar he decidido que no esperaré un segundo más. Porque sí, es cierto, aunque no lo aceptara estaba esperando por una señal, por un movimiento para que “algo sucediera”. Y aunque esas señales estuvieron presentes al parecer no fueron suficientes. Como nunca nada es suficiente.
Acepto que aún con el grande amor que siento por ti, ya nada más nos podrá unir que no sea una amistad. El tiempo de fingir y esperar en un bajo perfil desapareció ya. Mi costumbre por marcarme no será sencilla de borrar, pero me prometo aprenderla.
¿De dónde salió todo esto? Qué se yo. A veces las verdades te caen en una noche cualquiera en un lugar poco particular. Sólo sé que ahí estaba el puente, ahí estaba el fuego. Ahí estaba la trampa que viví por tanto tiempo. Ahí estabas tú. Ahí estaba yo.
Sí, finalmente libré el punto más crucial. Y aunque te pueda amar, me declaro libre de ti. ¿No es curioso como en una noche se puede llegar tan lejos?
Archivado en: ¿Qué sobre el tiempo?
A veces, lo único que aportas al final de una historia son escenas extendidas. Todos conocen y adivinan tu película, pero sólo el morbo y la insanidad te hacen comprar la edición de lujo, foliada y autografiada.
A veces, uno piensa demasiado qué decir para terminar siendo tan como siempre.
A veces, hasta la gente espera demasiado aunque tú sabes que sería pedirle peras al olmo.
A veces, mis ediciones especiales no aportan nada y hasta dan en la torre a la historia que ya tenías en tu mente y que la hacía tan especial. Es como cuando después de llorar la versión original descubres el Nuovo Cinema Paradiso y te das cuenta que Toto fue traicionado por su mejor amigo y que Elena no era la protagonista que creías.
A veces es mucho mejor quedarte con el panorama general, con la historia como la recuerdas, porque las escenas extendidas son parches, alargamientos innecesarios y poco fundamentales.
A veces es mejor sólo guardar silencio y rezar una oración por esa historia que te tocó vivir… porque a veces, ya no hay nada más que añadir.
Love theme – Ennio Morricone – Cinema Paradiso
Algunas veces, uno deja pasar el tiempo esperando obtener las palabras y la forma adecuada para expresarse. Deseo en verdad que todos los días que han sucedido me den la claridad y fuerza necesaria para hacerlo.
Te había contado hace poco tiempo que estas son épocas donde siempre me acuerdo de ti, porque sí, porque dejaste una huella en mi vida, porque de pronto te me vuelves un tema recurrente.
¿Sabes algo? Este año tuve eso que la gente llama déjà vu. Conocí a alguien que me recordó a ti. Encontré algo de ti en su mirada, en su sonrisa, en su trato. Y entonces, irremediablemente recordé instantes, momentos, tardes en tu casa, noches de teatro, canciones…
Han pasado tantos años y tantas cosas, sin embargo, todos los instantes a tu lado los guardo en mi corazón y en mi mente. Tú fuiste un ser importante en mi vida y yo sé que también lo fui en la tuya. Quiero que sepas que pienso en ellos sin dolor o pena. Pienso en ellos como lo que fueron, momentos estupendamente geniales, genuinos, honestos y desinteresados. Pienso en mi amor, en mis ganas de estar contigo, en los lunes de casa, en las interminables horas de Rent y en esos sueños de poder compartir una butaca en tantas historias.
Fíjate, lo escribo y no puedo más que sonreír. Sí que fueron buenos tiempos esos donde nos permitimos coincidir y compartir un fragmento de nuestra vida. Sin embargo, los de ahora también lo son y aunque los caminos van separados, ni me aferro ni los extraño, porque los tengo dimensionados, porque los atesoro, porque los agradezco.
Finalmente, esa es la intención de esta carta, agradecerte por todo lo que vivimos, por estar en mi vida los años que fueran, porque bueno, fuiste mi primer amor. Y tras este tiempo, puedo ver claramente que las personas marcan tu vida y el cariño no se pierde aunque exista distancia, porque lo que cuenta es eso que pudieron lograr unidos. Y bajo mi óptica, logré mucho a tu lado, pero nunca lo agradecí. Así que hoy lo hago, con todas las ganas, gracias a ti, gracias por ese tiempo.
Te preguntarás quizá cuál es el motivo de esto y no te lo negaré, por años te volviste un fantasma que rondaba mi vida. Y me cansé de exorcizarlo, pero comprendí que esa no era la solución. No se trataba de gritarle a la gente lo que ya no eras, sino de hacerte saber lo que eres. Porque siempre lo serás. Porque creo que lo habíamos dejado inconcluso. Porque creo que uno debe ser siempre coherente y agradecido con las personas que te hagan crecer.
En fin, pues deseo realmente que estés bien, que si nos encontramos alguna vez pueda abrazarte con el amor que sabes que existe para ti en mí, que pienses en los momentos tan increíbles que vivimos sin preguntarte si podemos o no coincidir de nuevo.
Te dejo muchos abrazos, mucho amor, muchos buenos pensamientos, muchos recuerdos tatuados, mucha luz y más bendiciones.
Yo
Hacer conscientes las manías cuesta trabajo. Uno puede reconocer que gusta del té, de una ensalada, de los gadgets pero es incrédulo ante los esquemas que gusta repetir en la vida personal.
Los esquemas no suelen ser del todo malos siempre y cuando tengamos el control sobre ellos, de otra manera, la historia está condenada a repetirse.
Para mí, los esquemas son fantasmas silentes cuya música sólo se escucha en la oscuridad, en los momentos más vulnerables y con melodías tan conocidas y encantadoras que nos envuelven suave y profundamente.
Mis fantasmas son peores que los reflujos gastrointestinales porque al menos esos sabes cómo solucionarlos, en cambios estos seres se presentan y te llevarán a cuestionar qué tanto sales con una persona nueva, qué tanto has avanzado, qué tanto te aferras a ciertas actitudes… ¿o es que estamos saliendo una y otra vez con la misma persona?
Puedes tener un gusto muy definido, pero no puedes aferrarte a encontrar genéricos intercambiables, incluso cuando parezca que el destino, el karma o como sea que lo llames, se empeñe en presentártelo mejor vestido, más jóven, con más clase o un mejor aspecto.
Es cierto, mi fantasma no se quedó en la Ópera Popular de París, su palco número cinco sigue permaneciendo vació para quien sea menester… aunque siendo honesto, yo quisiera ahuyentar el espectro de hace tantos años con un poco de iluminación…
Nattens Musik – Svenska Cast – The phantom of the opera
Te busco incansablemente, y aunque a veces baje la guardia, mis deseos siguen presentes. Aún con un perfil bajo, mis ojos y mis ansias se mueven solos, guiados por tí.
Te busco por todos lados. Te siento. Sé que eres real. Que esperas también.
Te busco insistentemente, sin juegos pirotécnicos. Creo que tú sabes cómo me reconocerás.
Te busco y sabré que eres tú cuando finalmente, en silencio pueda oír tu voz.
Te busqué – Susana Zabaleta- Te busqué
